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jueves, 23 de septiembre de 2010

Deshora


Son las…
Deshora sin hora
destiempo sin tiempo
segundo que calla
encallado en silencios.

Y vuelo sin alas
vuelvo a las andadas;
presiento
el claustro inminente
demente
demasiado paciente.

Un grillo le canta
a una cigarra
que encanta a las nubes
y llueve
de nuevo
mis lágrimas frescas
tus lágrimas tersas
envueltas en brisas
y olor de jazmines.

No hay querubines
No hay serafines
Si hay picaflores
¿soy uno tal vez?

Las flores marchitan
los días oscurecen
las noches curtidas
están por caléndulas
Me sangra la aurora
Me sangra el ocaso
Me sangra el romance
que muere en demora
a tarda deshora
deshora sin hora
destiempo sin tiempo
segundo que calla
encallado en silencios

Son las…
¡Qué importa!

lunes, 20 de septiembre de 2010

Delirios


Murmullo de soles en mundos descuidados
me llegan a las sombras del silencio inequívoco
como esquirlas florecidas en las llagas de soldados...

Un clamor de senderos solitarios
trasciende los valles y las cimas
y roba las fósiles coronas
de trilobites ancestrales...

Hay arena en los desiertos
tanta arena cubriendo espejismos y señuelos
tanta arena consumiendo el letargo de los tiempos

Y el cemento se concreta en el concreto
de fastuosos rascacielos que rascan las entrañas de las nubes
sin piedad y sin clemencia
sin pudor, sin  indulgencia
mientras las arenas llueven
-literalmente-
sobre las urbes de ciudades
desquiciadas y neuróticas.

Y yo cierro mis ojos
y concilio el sueño
¡por ahora!

sábado, 18 de septiembre de 2010

Fuera de mi

Alienado
de mí mismo.
Alejado
de mi piel.
Desertado
de mis sueños.
Extraviado
con mi ayer.

Alienado
de mi vida.
Olvidado
por mi sien.
Deambulado
por mil calles
que; aceradas,
me alejan y me alejan
de las órbitas seguras
de mi cuerpo y de mi alma y de mi ser...

Melancolía


Por la yegua alazana que yace aletargada
-y espera simplemente mis plácidas sonrisas-
es que el tiempo se detiene con sus coces y sus prisas
melancólica presencia, destructiva y acerada…

Por briosa, irreverente, nostálgica y airada
el pánico se irrumpe, el miedo se divisa
y es que mi alma se atormenta pues; tornándose sumisa,
se le esconde y se repliega de esa potra acalorada.

Letanías que regresan


Letanías que regresan
en los brazos del silencio
no son cuitas ni lamentos
son nostalgias, remembranzas
que acarician las andanzas
del presente y del futuro.

Lluvia


Grises nubes sobre suelos grises...
Llanto atmosférico sanguinario
descendiendo desde las hondas heridas
de nimbo estratos lastimados.
¿Qué desalmada deidad
ha estocado con su espada impertinente
ese azul maravilloso del recuerdo celeste?

Nubes grises sobre grises calles...
Sollozo estelar y sangriento
cayendo gota a gota desde las cicatrices
de cúmulo nimbos lacerados.
¡Y el celeste se me esconde!
¡Y se nubla mi consciencia!
Una vez más

Recuerdos en letargo


Silencios que apuñalan
recuerdos en letargo.
Recuerdos que enajenan
sus viejos firmamentos
sangrando gota a gota
sus lágrimas de novas.


Silencios taciturnos

desmiembran sus galaxias
destrozan sus estrellas
lapidan el rocío
de lunas y de huellas
envuelven en tinieblas
los soles, las montañas,
las pinedas, los zarzales
y los mares que se secan
despoblando de alegrías
sus hórridos lamentos.

Rip Van Winkle


Quisiera convertirme en Rip Van Winkle
y dormir el resto de mi vida
muy lejos del barullo cotidiano
clavado tiernamente en mi  colchón
 fundido en el mimo de mi almohada.

Quisiera convertirme en Rip Van Winkle
pues no logro vencer esta apatía
que es desgano y más desgano y más desgano
y es silencio y es bullicio y es tortura
queriéndome implotar ojos adentro.

Quisiera convertirme en Rip Van Winkle
y salir de este cuerpo carcelero
desatarme de los cueros y las pieles
y volar más allá del Universo
disfrutando del abrazo de La Nada...

Un gato azul


Un gato azul entre las nubes
se diluye en gotas de agua
y se desploma contingente
hasta mis ojos centinelas
mientras muerden tu sonrisa
-alejada y festiva-
de gacela danzarina
en los brazos de otro hombre.

Mis ojos muerden tu sonrisa

y ni siquiera te das cuenta...

Vacíos despoblados


Vacíos despoblados
de ecos que se han ido
y tiempos que se enredan
con ramas de indigencia
y amores desposeídos

 Olvidos y espasmos
flotando entre brisas
sobre olas oceánicas
de soledades equívocas
Ecos de almas
de almas novicias
que paren silencios
y lloran caricias

Almas confusas
buscando tinieblas
inventan las luces
estancias serenas
se cuelan por rumbos
de amores eternos
segundo a segundo
tormento a tormento
dolores que gimen
su  triste lamento
caricias que sanan
con goces del viento

Viscisitudes


Viscicitudes
Clandestinas
Subversivas
Despiadadas
Cariñosas
Elocuentes
Silenciosas

Son clamores de alboradas
que se vuelcan sobre ocasos;
son ocasos inerciales
que descienden sobre plumas
de gaviotas malheridas.

Son gotitas de rocío
cuando empañan las mejillas
y sonidos de campanas
cuando inundan las sonrisas.
Son llameantes fogaradas
parturientas de Universos
son moléculas vibrantes
persiguiéndose entre sueños.

Son señuelos, son señales, son siluetas
impalpables deslindando nuestros versos.
Son verdades que se juzgan y mentiras silenciadas
-la penumbra yace inerte y las luces se atenúan-
Son perdones exigidos, son perdones mendigados
y suspiros sin aliento  y denuedos sin suspiros.

Viscicitudes
montaraces y rebeldes,
liberadas, sometidas,
enlazadas, desunidas
-ideales, componendas-
reparadas y destruidas…

Nuevas letanías


De tus ojos nace un río
de miradas seductoras
y de besos jamás dados
a la espera de la aurora

Y el río fluye hacia un océano
de caricias olvidadas
de silencios necesarios
de dolores taciturnos
y de gritos despiadados.

Y la luna teje los señuelos
y la vida duerme boca abajo
y la noche se derrama
sobre el diurno quehacer
y no quedan sino sombras
a la espera de otro adiós
que fabrique más recuerdos
de nuevas letanías.

Dueño soy


Dueño soy de tus ausencias
y de tus sueños de golondrina
¿migrarías a mi lado con tus inviernos?
Llueve tras la mirada
y se nublan mis sonrisas
y se visten mis silencios
con otoños cenicientos
de tus lejanos recuerdos
avatares de otros tiempos
con despejadas bóvedas celestes
y cuentos de venados
y sueños de cascadas.

Desquiciado y patético


Desquiciado y patético
arremolinado en vorágine vertiginosa
así está mi ánimo
consumido por sus propias entrañas
escupido por sus ojos
alienado de sí mismo
como una mutación tardía y febril.

En conclusión

creo que la sertralina
está surtiendo efecto
¿psicodélico?
Estoy mareado
voy a dormitar un rato

Haber Amado


De la más alta euforia
a las simas melancólicas
de la tristeza apática y desleal.
Desde el conflicto beligerante
hasta la paz serenante
que alegra la existencia.
Desde el Shangrilá orgásmico
hasta el Hades desconfiado y receloso.
Montaña Rusa
Sube y baja
carrusel
risas y sonrisas
llantos y lamentos
y aún así
es mejor haber amado un instante
que no haberlo hecho nunca...

Cuando este cuerpo al fin se haga polvo


Cuando este cuerpo al fin se haga polvo
el mundo seguirá girando,
la noche estrellada seguirá bautizando
los romances en las plazas
el Astro Rey seguirá calentando el asfalto
en que juegan los niños con sus metras
y se oirán risas
y se oirán llantos
y no estaré ya
para compartir todo eso

Besos disparados


Besos disparados
desde la cruel distancia
se anidan cual palomas
en mi pecho palomar
y el amor se cuela sigiloso
tras las rendijas de la noche
y me llega benévolo
sereno, apaciguado
como potro domado
listo para llevarnos
a parajes imposibles
en mundos de ensueño.

Y en mis ansias te evoco
y en mis sueños te encuentro:
Angelina poderosa
de mi antiguo amanecer
ya te adueñas sigilosa
de este tardo atardecer
devolviéndole a mi vida
alegrías de mi ayer…

lunes, 30 de agosto de 2010

Prozac



Contundente es el receso de la aurora.
Sus colores sanguinarios me incomodan,
cual ocaso matutino se desploman
sobre aceras taladradas por las ansias.

Y ansimante es el momento matinal,
todo fluye como un tiempo indefinido,
como el aire que se muestra enrarecido,
virulento, deleznable, apagado y aturdido.

Y el silencio; intrigante y comedido,
es el cómplice secreto del sedal,
es la trampa caza bobos que me espera,
es la mina  desde el campo de batalla
asechando mi inconsciente caminar.

Mi tristeza me apabulla y me acaricia
revelando desenlaces sin cuartel:
Distorsiones persiguiendo realidades,
Realidades sin migajas de verdad.

Mi tristeza se escabulle entre las sombras,
se me aleja y se me acerca una vez más
en un baile de macabras consecuencias;
en la danza que el suicidio destruirá.

Es por esto que me voy a la farmacia
y me compro mi cajita de prozac.

Bipolar

El poder de mi euforia incomprensible
surge desde las honduras de mis viejas letanías.
La hiperactividad que me aprisiona
nace de la tranquilidad de mi apatía.

La risa histérica que a ratos me estremece
se activa ante el perpetuo duelo de mi sima.

-Dagas y alfileres-
-Espinas y puñales-

Un frenesí inverosímil
irrequieto y tergiverso
a veces me provoca escalofríos
y el chacal me devora desde adentro
y el turpial ya no trina su silencio
y la lluvia se hace llanto irreparable
y mi llanto se hace lluvia invisible,
manifiesta y apacible y mordaz.

Mi sonrisa es la charada del vacío,
mi vacío es la cubierta de la nada…

-Hondonadas abismales-
-Fraudulentas cavidades-

La etiqueta que me he impuesto a domicilio
y esclaviza mi alegría tibiamente
con grilletes y cadenas
por lexemas y vocablos
y morfemas inconexos…
La etiqueta que inclemente aterroriza
condenando a ilusiones y aspavientos
mi existencia degollada y dividida
reza:
BIPOLAR

Famélicos cuadernos


Los famélicos cuadernos
que se exigen y me exigen
su dual cuota de alimento
ya dejaron de exhibirse.

Y la tinta fluye
se derrama en raudales de tropos consternados;
alucinados, eufóricos a ratos y a ratos tristes:
bipolares.

-El Guaire en Las Mercedes apesta-

El asfalto granulado y pegajoso
evapora sus alientos petroleros
mientras
las vitrinas resplandecen
con su farsa de muñecas y de trapos.
Los alisios indignados
no disuelven la calina
que abochorna a los viandantes…

Y las tardes son tan grises
que semejan al aullido del concreto;
que parecen desespero aletargado
de un cemento silencioso y asechante.

Los cuadernos que se sientan a escribirse
continúan su implacable independencia
mientras cae la noche antagonista;
devastada, derruida y desterrante,
sobre las aceras capitalinas.

Los cuadernos se disponen a dormirse
y ya todo se termina…se termina.

jueves, 26 de agosto de 2010

Voy Volcando


Voy volcando despertares sin preaviso ni protesta,
sin paciencia ni alegría, sin más paz que mi fealdad;
ya los sueños no son más que un ayer desvanecido;
ya no creo en avatares, ni en promesas ni en silencios
sólo creo en lo que veo
y lo que veo no es real...

Voy cayendo en picada sin saber de dónde vengo,
sin saber si lo que soy es tan sólo un sueño extraño,
o es apenas el botín de un pirata del pasado,
o es que acaso el bucanero es aliento del futuro
un futuro que se ahoga al volcarse hacia el presente,
un futuro apaciguado
lacerado y oprimido,
un futuro silencioso, casi mudo, derruido
en contraste tan confuso que semeja al caos fractal.

Voy volcando pesadillas para goce de este mundo
donde todo lo premiado es premiado por maldad,
y los héroes son caudillos que desmiembran o verdugos
que ejecutan sus sentencias sin cuartel y sin piedad.

Voy besando mis recuerdos sin saber si es que son míos
o prestados o comprados o tomados al azar.
Voy bebiendo de la vida lo poquito que me otorga
y sediento voy llorando lo que nunca quise dar.

Y no queda más remedio que seguir la misma senda
y cargando con el cuerpo que me sirve de prisión
ir pagando los pecados que son míos y no son.

sábado, 21 de agosto de 2010

Clavado a la cruz de los segundos

Clavado a la cruz de los segundos
escucho el tronar de los tambores
en cielos aturdidos por clamores
y sueños y esperanzas y temblores.
Si buscas ajetreo cotidiano
encuentras la cesura de la historia;
si buscas una pausa silenciosa
te abate el estruendo citadino
que quiere entretejerte con su escoria

Clavado a la cruz de los segundos
escucho el tañer de las campanas
en torres profanadas por palomas
carentes de mensajes o de paz
Si buscas el sosiego lugareño
te hallas en medio de una jungla,
si buscas a las fieras del ayer
solo hallas el silencio de una tumba
postrada ante otro amanecer.

Yo busco gravedades planetarias,
el fuego legendario de las novas,
la honda oscuridad de la materia
la hueca hostilidad de la energía.
Y quiero balancearme con las cuerdas
aun cuando tan sólo sean teoría.

Tarzán cuasi-estelar y super-cósmico
sin más león que nebulosas
sin más bestia que galaxias
sin más que un hoyo negro por morada,
yo busco un baricentro que elimine
mis dudas, mis creencias, mis demoras
y logre perpetuarme finalmente
verdades tan serenas como sólidas.

Y encuentrome la nada silenciosa
vacía, titilante, temerosa
reacia, vulgar y melindrosa
buscando acariciar la poca cosa
que queda de mi fuga y mis fatigas.
Y sólo en mis fatigas y mi fuga
se esconde la mitad de mi apellido.
Que Santo, ni que santo, ya no hay santos
ni sueños, ni el consuelo del olvido
por eso es que desmiento lo que digo
por eso es que digo lo que siento.


Brutal paradoja inconsecuente
se ríe de mi vida y de mi mente
y yo, degradado y maldecido
en pleno plan de observador
me quedo perplejo y aturdido
cobarde, silente y aterido
mirando cual fuera espectador.

jueves, 19 de agosto de 2010

Poética delirante

Qué es esta poesía oscilante
que fluye de la verdad a la mentira.
Para las palabras es terrible pira
para la emoción es mala comediante.

Qué es esta poética delirante
que; precaria y sin fervor, respira
y se alimenta de la saña y de la ira
y del rubor de un pasado vigilante.

Reverbera en un futuro sofocante
se retuerce y se acorta y se estira
y se clava a la piel cual vieja vira
deformando nuevamente mi semblante.

Y regresa y se despide teorizante
para luego enredarse; cual espira
y con engaños, a mi arpa y a mi lira
en estruendo tenebroso y vinculante.

Qué es esta letanía inquietante
que desborda de mi ser y se retira
para luego regresar; gira que gira,
en oleaje de palabra subyugante.

Es la vida del gitano; que emigrante,
se despide sin nostalgias en su mira
magullando su dolor mientras revira
su destino, implacable y alienante.

domingo, 20 de julio de 2008

Espera que en la espera desespera...(Soneto endecasílabo)

Espera que en la espera desespera
como agua que no existe en el desierto,
te aguardo como pájaro que yerto
perdió su orientación en la frontera.

Espera en la que abrazo una bandera
queriendo navegar; barco sin puerto,
por mucho que me esfuerce, nunca acierto
a orillarme en tu magia costanera.

Y pierdo la cordura y los estribos
en busca de las joyas de tus labios
se vuelven cada vez más conflictivos

mis sueños con tus besos; mis resabios.
No soy más que una hoja peregrina
buscándote en la brisa matutina.

lunes, 30 de junio de 2008

O morir renunciado de tu endeble querer

Pasaré por tu casa como un viento nevado,
con el álgido frío que en mi alma has dejado;
te traeré mi silueta adornada de hastío,
con guirnaldas cenizas y un dolor ya vacío.

Pasearé mis recuerdos por tus ansias de olvidos,
lloviznando mis cuitas de tesoros perdidos
y frugales deseos volverán a llover
sobre este desierto que se llama “querer”.

Pasaré por tu vida como el cierzo y el frío;
empeñando caricias del abrazo bravío
que dejara en tu puerta mi cansancio soez,
y mirando tu aroma, pediré otro “tal vez”.

Te seré bucanero, astronauta o mendigo,
te seré aquél silencio de aquél canto de amigo
que se bate en las noches por un mal proceder
y quizás me amilane por otro agrio “volver”.

Tu recuerdo me incita, mi pasión se escabulle
por rendijas silentes de mi sangre que bulle,
y no queda otra gesta que intentar renacer
en tus brazos de fiesta, en tus ojos de miel,
y en los besos que viajan de tu labio a mi piel,
o morir renunciado de tu endeble querer.