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sábado, 28 de mayo de 2011

Volviendo sin volver *


Si abraso con mi abrazo,
si aqueja este lamento,
será quizás el viento
quién traiga otro retazo
del beso que has sembrado
en mi alma de azotado.

Y si mi abrazo abrasa,
si mi lamento mella,
será quizás la estrella
quién done de su brasa
y encienda nueva hoguera
en mi alma de quimera.

Y si este verso hiere
la luz de tu intelecto,
tú piensa si es más recto
el que ama porque quiere
o aquél que se atesora
tu gracia de señora
cual fuera otro trofeo.

-De su soberbia es reo-

(Amor; tiendo mi mano)

Tú piensa si es más sano
querer porque se quiere
y amar lo que se muere
o darse por promesas
hipócritas y aviesas.

Pues yo tiendo mi mano
y  te hago de villano
-Saludo necesario-
y al lomo de un Rosario
me voy tejiendo cuitas
dejando las bonitas
virtudes de tu ayer
talladas a mi ser
sellando este querer…

¡Volviendo sin volver!

Desencantos

Dicen las malas lenguas
que el que vive de ilusiones
-mengua y crece, crece y mengua-
muere de desencantos.

Y los desencantos llegaron;
-no tardaron, no tardaron-
agua que no he de beber:
aunque apriete bien las manos
no dejará de correr.
Aunque acerroje mi abrazo,
aunque te soldé a mi pecho,
de tu amor no quedó nada,
ni el más mínimo despecho.

martes, 1 de marzo de 2011

Amor Impotente (o la roca posesiva)

(Escrito entre el 1980 y el 1984, no recuerdo bien cuándo)

La roca posesiva
agiganta sus pretensiones sobre la arena,
empequeñece sus dones ante la ola
y se vuelve potente ante el impermeable velo
que cubre la magna Tierra.

Amor imponente
creces con la llama
que alimenta un fuego eterno…
inextinguible;
y te dilatas ante la resolución agresiva
de aquel que acepta con orgullo su castigo
y ofrece con humildad sus dones.

Te apagas pero
ante las gélidas aguas
de tus mismas palabras hipócritas
que hieren cuales dardos venenosos
a un ya demasiado sufrido corazón.

Después desapareces
bajo la grotesca soberbia
que aflora de tu piel
con tu olor fétido, agonizante, hediondo
amor impotente

Cardenal (o Amoricidio)

(Escrito entre el 1980 y el 1984, no recuerdo bien cuándo)

Pájaro herido
Amor:
Jugabas con nuestra piel
cuando besaba sus labios;
jugabas con nuestras miradas
cuando acariciaba su seno,
y el juego se hizo guerra
y la guerra se hizo sangre
y crepúsculo de un sol que se ocultaba,
escondiéndose detrás de la tela nocturna.

Amor herido
Cardenal rojo
Amor ensangrentado
te lamentas hoy; no gritabas pero
cuando yo quería escucharte.
Y la nieve cae fría y granulosa
son lágrimas heladas
blancas, sufridas, vacías
aquellas que en invierno lloran
sobre nuestro amor herido.

Mírame
observa con atención mis ojos,
están por explotar
están por irrumpir en un chorro
de dolor y angustia.
Y mientras, él, trata de levantar el vuelo
mas tiene las alas desgarradas
nuestro amor
y se queda allí; a mi lado
para encararme el error,
para condenarme
permanece allí; quieto, a mi lado
quiere volar,
grita
asemeja a la voz de la consciencia
pero no es la consciencia;
es el cardenal rojo
ensangrentado
agonizante
que no muere jamás,
ni calla
acusa sin piedad
yo intento explicarle
trato de hacerme entender
pero él está herido
no escucha razones,
no comprende
no quiere comprender por estar herido
y sufre
y sufre
y bien es sabido
que aquél que sufre
no quiere entender;
nada le importa, nada…

Me niego a escucharle más
pero su voz es demasiado aguda
chillona
y yo
para acallarlo
lo ahorco
lo asfixio
lo mato
y después…quedo allí
a mirarlo
ya muerto,
silencioso, estático, inmóvil, rígido
como yo
rígido
y tan vacío

sábado, 12 de febrero de 2011

Tu Rostro


Tu rostro omnipresente está en las callejuelas,
y desde los balcones saluda en tus miradas
tu rostro luminoso alumbra los faroles
de calles empedradas y bares somnolientos.

Y llegan con los vientos tus ojos de guirnalda
traen besos de alhelí, traen sueños por fragancia
traen todas las caricias trenzadas por un mundo
tan pleno de sonrisas y lleno de palmadas.

Tu rostro emocionado regresa a mis ocasos
siguiéndole los pasos a nubes veraniegas
y vuelan los abrazos y llueven los lamentos
por sombras palaciegas sirviendo nueva aurora.

Tu rostro rutilante se ha vuelto casi opaco
tejido en el olvido
tu rostro ya se ha ido...

domingo, 6 de febrero de 2011

Como Me Querias


Y quise hacerme como me querías
de pan y miel, de aroma y de perfume
mas no alcanzó ni trigo ni colmena
y no hubo flor que diera mas que espinas

Y vino el sol ardiendo en los senderos
y el viento vino asido a nubes negras
y quise hacerme como los linderos
de tu alma tierna y pulcra y linda y bella.

Mas no encontré ninguna encrucijada
que me llevara a tu precioso huerto
por eso estoy tan magro como yerto
por eso estoy pletórico de nada.

Y un cielo y un infierno me regalas
en cada tu mirada enternecida;
silencios de betumen y fragmentos
de cardos y de esquirlas en el alma
es todo lo que queda de mi vida.

Y lluevo sobre arcanos cada tanto
y es lluvia naufragada en oceanía
te he sido farallón y acantilado
después que fuiste puerto y alegría.

Un sorbo de tu vida me he robado
que pudo así endulzar mis acideces;
y créeme que muero una y mil veces
y mil y una vez  broto extenuado.

Y quiero ser aún como me quieres
bordado de oro puro y de aspaviento
cubierto de beldad y ayuntamiento
mas nada queda ya de los placeres
pues todos se los ha llevado el viento
dejando solo cuitas y un lamento.

Amor Idealizado


La poesía surge de la imaginación
y fluye indetenible desde las cabeceras de la fantasía
sublimándolo todo a su paso,
idealizando
embelleciendo.

Y es aquí donde reside
la peor MALDICIÓN de poetas y poetisas:
Y me pregunto si en verdad te amé;
o si en cambio, adjudiqué
mi ideal de mujer
a tu vívida presencia;
poniéndolo en tu rostro
como una máscara de cera,
vistiéndolo en tu cuerpo
como un disfraz iluminado.

Y temo haberte idealizado,
y  nunca haberte conocido,
y me horrorizo en silencio
ante la posibilidad remota
del ingente crimen de no haber amado
mas que un ideal, una sombra, el fantasma
de una mujer inexistente;
que tuve la osadía
un día
de adosarlo a tu límpida mirada,
y ceñirlo a tu cálida sonrisa…

Perdón te pido, MUJER
si ese fuera el caso,
perdón me pido yo mismo
si tantas veces caí en mi propia trampa
repitiendo eternamente el craso error…

Y en fin de cuentas:
¿A quién amamos?

¿Acaso a la Dama que desvive nuestros brazos
o al IDEAL cincelado en su figura?
¿Acaso a la amante con defectos y virtudes?
¡o a nuestro IDEAL reflejado en su silueta!

sábado, 5 de febrero de 2011

Crisoles y Fogatas


Crisol que ardes más allá del limbo
en una hoguera de indeterminada llama
y te desvelas y ayunas y evaporas
aprieta el paso que ya se va el respiro
y negligente y trajeado de suspiro
se aleja cauto con aire clandestino.

La fogarada que danza inútilmente
ya no alimenta tus canas sonrojadas
y qué te queda: tan solo un agua clara
para el suicidio de teclas y de agujas
y alumbramientos de agnósticas vigilias...

Es celulosa el vino de la rosa
es pedernal el sueño del hogar
es el cristal perenne río vital
y es firmamento el soplo de un momento.

Y es firmamento el guiño de un instante

lunes, 31 de enero de 2011

Rocío de Mejillas (Inspirado en un cuadro de la artista Mariangeles Gallegos)



Cuadro de:
Mariangeles Gallegos
Lágrimas y Paz


El rocío se cuela silencioso
por entre la rendija de los ventanales del alma
y el labio inerte se refleja en el dolor de un instante
eternizado por insólitos quehaceres de circunstancias apremiantes
no aguantaste la volcánica presión de la funesta ira
no pudiste mantener tu integridad ante el engaño
la decepción aunada al desengaño resquebrajaron tu sonrisa
la demolieron, la derrotaron y la empalaron sin piedad
pero es en el rocío que rueda mejilla abajo
es en la luz de su reflejo donde surge la esperanza
la victoria final, el último triunfo y sus laureles.
Sabes que has perdido esta batalla, más no la guerra
jamás la guerra, volverá a reinar el amor en tu terruño
y como ave fénix también resurgirá tu mágica sonrisa

domingo, 30 de enero de 2011

LA LUNA MURIENTE (Dueto tonisan y Monica Nelida Suhurt )



Caminan el serpenteado camino
que circundan
las sombras de la muerte

El silencio cabalga sin rumbo,
lento…muy lento
hacia el abismo de los recuerdos
que entre las tinieblas de la oscuridad
lloran la ausencia de la luz

Sangran las palabras
y son ciegos a su sangrar
como sordos a sus gritos

Inertes quedaron
sobre un negro cielo
invadido de ausencias
los suspiros de la esperanza

Se desvanece la noche.

Queda a ciegas la Luna


Sé bien de lo que hablas
entre acantilados de memorias escondidas
y precipicios de remembranzas ocultadas
vamos planeando a ciegas y en silencio
y todo lo que vemos es dolor y llanto
y todo lo que ansiamos es la nada y el olvido
y todo lo que vivimos es muerte repetida
y todo lo que sentimos es falta y desencanto
y la fe se me acobarda ante la ausencia
y el perdón se me estremece ante el entorno
y la tiniebla reina aviesa y tan campante
en este álgido rincón de ventisqueros y de páramos
en este desierto frío como el hielo en su gélida helada
tanto frío, tanto frío, tanto frío…
que el temblor de nuestros huesos es réquiem de soledades
cómo te entiendo princesa
pero al final del túnel hay luz
pero en el fondo del precipicio hay arroyos de agua viva
y la vida continúa
desde siempre y  para siempre


Mónica & Felipe

martes, 25 de enero de 2011

El dístico de la promesa

Un dístico me obsesiona
de los pies a la cabeza:

-Nunca fue tan hondo el llanto
ni tan larga una promesa.-

¿Quién traería estos versos
a mi memoria incompleta?
¿De dónde venían las voces
que evocaban al poeta?

-Nunca fue tan hondo el llanto
ni tan larga una promesa.-

Tendré que buscar certeza
en esta tremenda angustia
avigorar todos mis pasos
y refrescarme el alma mustia.

Preguntaré a los vecinos
el significado ignaro
del dístico escurridizo
parco, etéreo, vago, avaro:

-Nunca fue tan hondo el llanto
ni tan larga una promesa.-

Si nada pueden decirme
de este dilema inquietante
recurriré a las iglesias
cual vagabundo viandante..

Entre la hostia y sermón
preguntaré a sacerdotes
acerca de los azotes
de la Santa Inquisición.

-Nunca fue tan hondo el llanto
ni tan larga una promesa.-

Si nada pueden decirme
si nada saben contarme
entre los himnos y hosanas
colgaré todas las ganas
de preguntar algo más.

Preguntaré a los veleros,
galeones y bergantines
y alcanzaré los confines
de nuestra lujosa Tierra.

Detendré la triste guerra
y el horizonte sereno
disolverá el veneno
que sembraran las querellas
y hasta al cielo y sus estrellas
ascenderé como un manto
derritiéndole el amianto
a crisoles venideros;
y ya no serán postreros
los lamentos que me aquejan
y me cantan y aconsejan:

-Nunca fue tan hondo el llanto
ni tan larga una promesa.-

Quién podrá darle respuesta
a tanto dolor reprimido
me quedaré tan dormido
-con dos parches en mis ojos-
que recogiéndome de hinojos
tomaré una larga siesta
disolviendo los abrojos
que causara la propuesta:

-Nunca fue tan hondo el llanto
ni tan larga una promesa.-

Y en mis sueños resabiados
hallaré sabias personas
-¿hechiceros y santonas?-
que darán por terminados
los problemas que me causa
-sin darme ni paz ni pausa-
este dístico pasado
¿de un recuerdo enamorado?:

-Nunca fue tan hondo el llanto
ni tan larga una promesa.-