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Mis Escritos

Mis escritos

son gratutitos

copia y pega

y ya está.

Los derechos de autor son demasiado caros

son la excusa del depredador

para hacer dinero fácil

a costa del escritor.

Por eso prefiero confiar

en que se reconocerá mi autoría.

Por eso, yo regalo mi trabajo

siempre que reconozcan mi autoría...

Copia y pega y es todo tuyo,

con mi nombre en el final.

Gracias

lunes, 31 de octubre de 2011

Despedida

Y te digo que te quiero
susurrándolo a lo lejos
con un dejo de tristeza

Y la brisa y la pereza
confabulan en mi contra
y se alejan con mi verso
de tu espléndida ambrosía.

Y recuerdo fuiste mía
mas mis brazos no alcanzaron
a rodear tanta hermosura.

Y te pongo cara dura
mientras finjo no quererte;
y me alejo de tu esmero
como el ave migratoria.

Mi derrota es tu victoria
mi victoria es tu alegría
aunque lejos de mi piel...

Qué melosa está esta hiel
si me aferro a tu sonrisa
que hizo nido en mi memoria... 

sábado, 29 de octubre de 2011

Ausente





Ausente desdibujas tu silueta 
enfriando mi semblante moribundo; 
y tremebundo 
me inclino ante tu sombra inexpresiva 
ahogado por las lágrimas silentes 
que llueven de mis ojos lastimados 
por esa tu belleza que se aleja, 
helada, glacial, interrumpida 
por cruel sudario que amortaja.

Así... devastadora, me acorralas
bloqueando nuevamente mi camino
dejándome sin brújula ni sino;
sin hálito, sin tregua, sin destino.

lunes, 17 de octubre de 2011

Paradoja indescifrable



Las estrellas que tallaste en el silencio de mi noche
las conservo luminosas como cuando aún leías
esos versos de poetas junto a biblias y argumentos
como cuentos de planetas con la rosa recelosa 
vanidosa y solitaria...


Los ocasos y las albas me acompañan en secreto y sin historias
transformando mis adentros en paisajes predecibles e impensables:


Paradoja indescifrable: 
identificas mi silueta con la sombra de un instante
y la luz de una rendija que me mira con lujuria
me recuerda encrucijadas florecientes y olvidadas,
las veredas desgastadas que tejiéranse en tus pasos
desvanecen su energía esfumándose en la niebla.


La tiniebla del cerrojo es ahora mi compinche
es mi amiga es mi amante es mi boda y funeral
y tu luz está tan lejos, tan lejana inalcanzable
que me impide el olvidar...

Ya no puedo ni rezar
mucho menos ayunar.

No hay sosiego

No hay sosiego para el ciego cuyos ojos ya no ven...

Las hojas otoñales se dispersan en tus ojos
y el viento del estío se aleja en su navío

No hay tiempo en el tiempo sin tiempo ni relojes.

Las llamas cardenales aletean en tus labios
y el frío del lamento se congela en un momento.

Espacio sin espacio que despacio me acorrala.

Fragancia de jazmines que se arropa en tu silueta
y el colmo del ensueño me tortura entre tus sueños.

Abrigo sin abrigo y el silencio como amigo...

Estás y no estás, fantasmal, perturbadora:
como el aire que me asfixia y me revive
como el agua que me ahoga y me alimenta
como menta que marea y que acicala.

Y en la nada naufragamos
cada quién por su horizonte;
desfasados, alejados, aturdidos y embriagados
por un tiempo que no es tiempo sino inercia.

No hay sosiego para el ciego si sus ojos no te ven...




Pupilas Cansadas

Canto de cigarras entre ramas de mangos
con la lluvia soleada de parajes tropicales,
y paseamos charlando de verdades irreales
de mentiras añejas entre banalidades.

Con las cayenas a un lado, con los ramales de techo
nos sumergimos en albas de inexpugnable ternura
y nuestros besos remaban contra los vientos alisios
y las pupilas serenas se regalaban miradas.

Y las miradas inquietas se disparaban al cielo
buscando al Dios de Neruda entre los versos y el celo
y no había nadie en el mundo y a nadie necesitaba
bastaba el néctar del vientre que acariciaba mi piel...

Ya no hay cigarras cantando a los rayitos de sol
y las miradas regresan cansadas a tus pupilas
y las caricias se van junto a los besos de ayer
y sigo como enquistado en este añejo querer.

El mundo está tan repleto de caras sin expresión
y mis pupilas cansadas anidan sin corazón...




Entre cabellos


Si tus cabellos fueran emociones
entonces sería la brisa
mi desvelo y tu sonrisa.

Si mis cabellos fueran ilusiones
entonces sería el viento
tu mirada y mi lamento.

Si los cabellos fueran las pasiones
entonces serían las olas
mi pistilo y tus corolas.

Pero los cabellos...cabellos son
y aquesto que te escribo
es sólo una canción...

sábado, 15 de octubre de 2011

Icaro Hoy



Entre juegos de palabras se me esconden los arcanos
que se escurren como ríos de palabras desmedidas
ya sin vida
alienadas
destinadas
a la nada.

Entre juegos de palabras que me encantan y arrebatan
se extravían los secretos de los siglos y las eras
como verdes mocedades que boscosas se reflejan
en bucólicos parajes; panoramas insensibles
que se vierten como agujas desde lo alto de los cielos
y mis alas, ay mis alas chamuscadas por los soles del Olimpo
ya no aguantan este peso descubierto por las faltas.

Y es que Icaro, mi espejo,
no sabía qué tan lejos el hidrógeno encendía...
no sabía qué tan cerca su reflejo se implotaba

Que más da
ya llegamos a La Luna
y hasta el Sol
ya es un paseo
...casi un paseo

Divagaciones



El silencio del silencio en el silencio de las almas
silenciado por los brotes de los bordes de las llamas
me recuerda las ingratas melodías de una cama
entre comas y más comas y entre puntos suspensivos;
suspendidos y evasivos.


Sólo quedan unos cuantos parvularios en la mente
sólo escoria de una vida indefinida 
entre pedazos de memorias que se esfuman impalpables
como heladas en los día calurosos.


Y borrosos...
los recuerdos no recuerdan sino cortes tremebundos
sin romances ni paseos ni besitos de mejillas 
ni platónicos augurios ni los pasos aprendidos en pareja
como danza, como baile, como risas, como amores...


No hay dolor sin el dolor que no se siente si se enciende
la insensible insensatez de corolarios o teorías y anatemas
y los temas que quedaron se presentan espectrales
invisibles, invencibles, y deformes y mortales.


Tan mortales como pieles asoleadas en la orilla del salitre
tan saladas, salobreñas, sazonadas y encurtidas
como vidas despedidas sin adioses...